Por qué es VITAL este concepto para ti como profesional?🤔
Si no entiendes la maduración, puedes cometer errores graves en la mesa de trabajo.
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En la matriz, las células son como ladrillos que acaban de salir del molde. Imagina que está célula es redonda y está llena de agua. Es como un ladrillo de arcilla fresca: blanda, débil y se deforma fácil. En este estado, la célula está viva y tiene un núcleo (“cerebro”).
Para que el ladrillo sirva, tiene que pasar por el horno. En la uña, este “horneado” es la maduración.
El “Horneado” (Maduración)
A medida que la célula avanza hacia afuera, ocurren tres cambios fundamentales:
• Pierde el agua: La célula se deshidrata para volverse densa y dura.
• Pierde el núcleo: La célula “muere” y se aplana por completo (como si le pasaras un rodillo). Esto es lo que permite que la uña sea translúcida y no opaca.
• Se refuerza con hierro: Por dentro, se llena de queratina dura y se “suelda” con puentes de azufre. Estos son como las varillas de hierro que refuerzan el ladrillo.
El Resultado Final (Ladrillo de acero)
La célula se convierte en una lámina plana, seca y ultra resistente. Se apila con otras miles de capas para formar el escudo que conocemos como UÑA
¿Por qué es importante esto para ti como profesional?
Porque si realizas una manicura rusa demasiado agresiva o usas el tornos a altas revoluciones cerca de la matriz, puedes llegar a lastimar las células cuando apenas es arcilla, de modo que la uña nacerá marcada o débil porque nunca terminó su “horneado” correctamente. Y el resultado final será:
•Uñas blandas
•Onicólisis: Si las células en el lecho ungueal no maduran para crear la unión correcta, la uña se desprende.
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